Mi primer título oficial fue el de Monitor de Ocio y Tiempo Libre. El segundo, el de un Curso Avanzado del Paquete Office Windows 98. En aquel entonces tenía 16 años y, a pesar de que tenía muchas inquietudes por la fotografía, estaba seguro que mi futuro pasaba por ser trabajador social. No fue así.

Creo que la combinación de ambas pasiones, lo social y la tecnología, es lo que me ha traído hasta aquí. Me considero un realizador ecléctico con fuertes raíces en el género documental. He colaborado o participado en una enorme diversidad de proyectos que me han transportado a más de 30 países. Viajar ha sido mi otra fortuna. 

Me gusta poder volver a los sitios en los que hemos trabajado porque eso significa que has hecho bien tu trabajo. Veo la comunicación, el video o la creación cinematográfica como un espacio privilegiado desde el que llegar a la intimidad de las personas. Somos espectadores de lujo de sus historias. Somos testigos de un presente cambiante y sigo creyendo en el poder transformador de la comunicación. Un oficio que quiero creer que tiene la capacidad de hacer un mundo mejor. 

Intento pensar que no me he equivocado.