Durante mis años de estudiante, descubrí y me convencí de que la comunicación es la clave para transmitir cualquier mensaje, incluso aquellos que aparentemente no pueden comunicar nada, como el silencio.

Esa convicción me llevó durante cuatro años a Madrid, ciudad en la que tuve la oportunidad de poner en práctica mis conocimientos y habilidades en el ámbito de la comunicación corporativa, tanto en agencia como en empresa.

Además de la comunicación, el ciclismo es otra de mis pasiones desde muy pequeño. Para mí, el ciclismo representa valores fundamentales como el trabajo en equipo, la perseverancia y la superación personal. Valores que he visto que se necesitan en el día a día y en la comunicación en particular. Creo firmemente que un equipo cohesionado y comprometido puede alcanzar metas extraordinarias, y eso se refleja tanto en este deporte como en un trabajo de éxito.